El Neza puede acariciar la Final contra La Piedad, ya tiene un pie en ese partido. Por su parte el Necaxa se olvidó que estaba jugando una final para ascender al máximo circuito.

Con imprecisiones y un mal juego en conjunto, el equipo de Aguascalientes fue avasallado por los mexiquenses, y en menos de 20 minutos, recibieron dos goles por medio de Rodolfo Vilchis y Diego Mejía que sumados a la situación de quedarse con diez hombres al minuto 30, tras la expulsión del guardameta Armando Navarrete, determinó el destino de los necaxistas en el encuentro.

El equipo local se dedicó a hacer lo suyo, y con esta victoria tomó una racha de ocho victorias consecutivas. No perdonaron al rival, el rayo fue presa fácil de un toro endemoniado, hambriento de estar en Primera División, y que no se conformó con los dos tantos de la primera mitad, ya que apenas iniciado el complemento liquidaron el partido con un letal cabezazo de Ángel Sepúlveda, quien techó al arquero necaxista y guardó el balón en el fondo de la red.

LA CLAVE

En el partido de vuelta de las semifinales contra Dorados del torneo pasado, el entonces campeón de goleo, el necaxista Víctor Lojero, tuvo la oportunidad de darle al conjunto rojiblanco el pase a la Gran Final por la vía de la pena máxima. En esta ocasión, cuando el juego estaba 2-0 la historia se repitió. Los Rayos tuvieron un penalti a favor, el encargado de cobrarlo el ahora bicampeón de goleo Lojero, y de nuevo se convirtió en el villano, al estrellar el disparo desde los doce pasos en el poste izquierdo.

Al parecer en los momentos claves, el necaxista deja de brillar, y queda en deuda con el equipo y su afición.

El sábado en el estadio Victoria de Aguascalientes, se definirá todo, si continúa la supremacía de Neza o revive el rayo.

LO LAMENTABLE

Pese a que hubo un gran operativo de seguridad, en un sector de la tribuna, aficionados de ambos equipos estuvieron en constante riña, incluso algunos aficionados fueron sacados del inmueble. Pero no pasó a mayores.