Brebaje preparado con varios de los más efectivos ingredientes que ofrece el balompié. José Manuel de la Torre ha mezclado añejado néctar del viejo continente con dorada miel extraída del olimpo. A los ticos no les quedará de otra más que tomárselo.

La Selección Mexicana visita esta noche a la de Costa Rica, en su camino rumbo al Mundial Brasil 2014. Está formada por experimentados guerreros y un puñado de esos chicos que hicieron historia en tierras británicas. La inigualable combinación impulsa los sueños de quienes pretenden acostumbrarse a humedecer sus labios con el dulce sabor de la gloria.

“La verdad es que ilusiona ver trabajar a jóvenes de mucha calidad con gente como [Gerardo] Torrado, [Carlos] Salcido, El Maza [Rodríguez], Memo [Ochoa]… Los que tenemos un poco más de tiempo”, reconoce Andrés Guardado, uno de los cinco legionarios europeos convocados por El Chepo. “Es una combinación muy buena y ojalá que eso lo podamos llevar al campo, que es lo más difícil”.

Tendrán 180 minutos para demostrar que el brebaje es capaz de someter a los adversarios, sin importar las condiciones externas de cada partido.

Entre los 23 convocados por el timonel nacional, para el doble choque con los centroamericanos, seis han jugado copas del mundo a nivel absoluto, ocho presumen una áurea presea olímpica en sus hojas curriculares y siete conocen lo que es pertenecer a algún club europeo, credenciales que refuerzan la seguridad de un plantel que ni siquiera sabe lo que es empatar un juego oficial, bajo las órdenes de José Manuel de la Torre (ocho victorias en igual número de presentaciones).

“Somos una combinación de experiencia y juventud, jugadores con mucha capacidad, quienes hacen una Selección muy competitiva”, presume el arquero José de Jesús Corona, capitán del Tricolor en Londres 2012. “Ha sido una buena decisión”.

Teoría que los más pequeños están dispuestos a comprobar desde el primer minuto del encuentro que se jugará hoy. Están conscientes de que su aparición en el representativo absoluto podría ser paulatina, mas advierten estar listos para la batalla por un sitio.

“No nos asustan los retos. Estamos muy contentos por esta oportunidad y vamos a trabajar para convencer al entrenador de que podemos jugar en la Selección”, comparte Marco Fabián, uno de los cinco Sub-23 que pertenecen al grupo. “El sueño de todos era estar aquí. Ya lo conseguimos y nos esforzaremos para quedarnos”.

Cuentan con el respaldo de quienes tienen un lugar seguro en cada lista de El Chepo, esos hombres dispuestos también a aprender de quienes protagonizaron el, hasta ahora, logro más importante del futbol mexicano en el mundo.

“Por algo están aquí. Tienen el nivel, capacidad, talento y madurez para estar en una Selección mayor”, diagnostica Guillermo Ochoa. “A sacarle provecho a eso. Hacer fuerte a este equipo, para que obtengamos muchas victorias y clasifiquemos rápido al Mundial, que nos vaya bien”.

“No tengo duda de que lo van a hacer muy bien, ya han demostrado su nivel, y ojalá que podamos hacer un gran equipo, seguir trabajando en lo que quiere El Chepo, porque al final, lo importante es que podamos sacar los tres puntos de Costa Rica”, complementa El Principito, uno de los futbolistas que más se emociona con ese brebaje nunca antes elaborado por algún director técnico de la Selección Mexicana.

Ahora es el momento de conocer sus efectos

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