No hay sexo débil en el deporte

Hemos conmemorado durante 43 años el Día Internacional de la Mujer, una fecha que enmarca la lucha de las mujeres por abrirse paso en una sociedad más equitativa e inclusiva.

Por: , 09 de marzo de 2018, en la Categoria: Local
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Cd. Victoria, Tamaulipas.- Dentro del deporte, a través de los años las mujeres han abierto el camino de los estereotipos y han logrado romper paradigmas y desafiado las estadísticas de los deportes “creados para los hombres”.

Poco a poco ellas han demostrado que las oportunidades son esenciales; así como un hombre tiene la habilidad de darle vida a una pelota con sus pies, al mismo tiempo la mujer posee cualidad inigualable que le dan sentido al rebote de la pelota y que logra hacer vibrar con un gol.

Las mujeres han podido romper con los estereotipos de cualquier deporte, al colocarse bajo un casco y unas hombreras, sin importar los comentarios que las disminuyen en una sociedad que cree en que existe un sexo “débil”, es por ello que las mujeres en la actualidad no le temen en utilizar caretas para pelear o recibir un golpe y tienen la fuerza necesaria para crear una llave en el cuadrilátero.

Aquellas disciplinas que en el pasado, se creían que únicamente los hombres la podían practicar, hoy por hoy estos deportes, son la oportunidad para la mujer demuestre que también puede lograrlo.

Poseen el liderato de formar generaciones de atletas exitosos y tienen la mentalidad de impulsar a hombres y mujeres a seguir sus pasos en las disciplinas que eran consideradas “rudas”.

Cecilia Martínez entrenadora de judo en Ciudad Victoria fue clara al decir que significa para ella ser una de las mujeres líderes dentro del arte marcial en Tamaulipas.

“Siento orgullo, para mí el deporte no es de géneros, más bien es de deseo de superación, pasión por el deporte y entrega”.

“Ceci”, como sus alumnos la conocen anhela trascender como deportista, maestra y entrenadora.

“Quiero dejar en cada niño y sobre todo niñas la mentalidad de que si quieres y lo deseas, puedes”.

Para la judoca el deporte como en la vida requiere de coraje, disciplina y constancia, considera que debe existir una mejor cultura deportiva y cero etiquetas.

“Eliminaría la división deportes para mujeres y deportes para hombres, igualdad. Creo ha ido cambiando en algunos deportes, pero no en todos”

Su mayor sueño sería; “Formar un competidor olímpico”.

Así como en el tatami se anhela la presencia de más mujeres, el futbol femenil por muchos años pedía a gritos la oportunidad para ellas, en el 2017 dio un gran paso con la creación de la Liga Mx Femenil, que ha superado las expectativas y es aquí donde se crea la historia de Dana Paola Aranda Núñez, una futbolista que forma parte del equipo Correcaminos UAT Matamoros, tiene participación en equipos de Houston, Texas y es Seleccionada Nacional.

Para Dana ser parte de un equipo profesional de fútbol, es un reto, considera que el lugar se debe lograr con dedicación.

“El futbol varonil, más que otros deportes cuenta con todo el apoyo, esperemos que con la Liga Femenil empecemos a ganarnos un lugar, he ido aprendiendo que tenemos que ganarnos un lugar a base de esfuerzo, disciplina y actitud”.

Y es que con la llegada del futbol femenil a México pide a la sociedad se le valore más, ya que talento existe.

“Me gustaría que crean más en nosotras, que apuesten por el futbol femenil, que a cada futbolista se le reconozca y valore su talento y eso sea lo que la lleve al lugar donde está”.

Al día de hoy ha cumplido uno de sus sueños, objetivo que le da pie a próximas metas.

“Gracias a Dios fui convocada a Selección Mexicana y me gustaría continuar, quiero llegar a ser jugadora profesional e ir a jugar un mundial con Selección Nacional”.

Existe un abismo de diferencias entre el futbol femenil del varonil, promoción, igualdad de sueldos, cobertura, credibilidad, sin embargo, el paso está realizado, pero sobre todo las jugadoras han despertado y se muestran para hacernos vivir la experiencia del fútbol desde sus zapatos.

Un viaje que a muchos ha capturado, como capturan los combates y katas de Ana Karen Rodríguez, atleta de alto rendimiento originaria de Nuevo Laredo.

La tamaulipeca ha logrado cautivar con sus movimientos impregnados de concentración, fuerza, sutileza y exactitud, cualidades propias de una mujer que logran combinarse en una disciplina de combate, el taekwondo.

Ana Karen cree en ella y esta habilidad se convierte en una de las mejores para sobresalir, comenta.

“Nunca pienso en detenerme, al principio ni yo misma creía en mí, pero gracias a mis padres y personas maravillosas que han estado a mi alrededor logré creer y sacar todo el potencial que hay en mí”.

Ana Karen obtuvo el tercer lugar del Centroamericano de Karate 2017 y medallista de oro en la Olimpiada Nacional 2017, una de las mejores karatecas del país, referente no solo de su ciudad, si no de su estado.

“Es un privilegio sobresalir, me permite demostrar que el karate es para aquel que tiene disciplina y determinación, que no sólo es de fuerza sino de estrategia. Me ha puesto en lugares de privilegio donde las demás mujeres dicen “si ella puede yo también””.

El paso que se han abierto las mujeres ha ido paso a paso, para Ana Karen el logro es gracias a mujeres triunfadoras de años atrás que las generaciones actuales toman terreno en el deporte.

Por ello su mentalidad se enfoca en aportar sus vivencias para inspirar a más mujeres a decidir lograrlo.

“Desde que empecé a ver que la derrotas eran retos y áreas de oportunidad para ser mejor, todo cambió. Quiero ser campeona del mundo y una de las mejores entrenadoras y en el área personal una gran empresaria”.

Encontrar el equilibrio en las áreas de tu vida, requiere de sacrificios, renuncias, fortaleza y amor a lo que realizas, el equilibrio es muestra del camino recorrido con madurez; equilibrio que nos lleva a las cuerdas del cuadrilátero.

Que nos traslada al folklor de México, a la tradición, donde por años solo vimos hombres enmascarados en una batalla entre sí.

Hoy las mujeres han tomado el ring, avanzan y hoy son ellas quienes luchan contra un público exigente y una sociedad machista.

Princesa Maya es la única luchadora en Ciudad Victoria, primera en subirse a luchar en igualdad de condiciones entre las cuerdas del cuadrilátero.

Quien la ha visto luchar sabe que no se guarda nada y sus oponentes tampoco.

Para ella, la lucha libre es una forma de decirse a sí misma “si puedo”.

“En mis 25 años de carrera he aprendido que lo más crudo para una mujer es que tienes que levantarte cuando no creen en ti, ha sido complicado y doloroso en cuestión de acoplarse tienes que ir peleando por tu lugar y a donde quiera que llegas sobreponerse al celo por parte de compañeras y compañeros”.

Princesa anhela, lograr una mayor aceptación en la sociedad que sigue el deporte de la lucha libre; enfoca su caminar en motivar a más mujeres a lograr ser lo que anhelan.

“Me gustaría que se dieran cuenta que no es un deporte solo para hombres, me gustaría que se dieran cuenta de que puedes ser lo que quieras”.

La vida a la que se arriesgan las mujeres cuando deciden ser parte de una disciplina diferente a las catalogadas “para ellas” está llena de retos, demuestran ante las audiencias que una mujer tiene todo para competir, para golear, pelear y taclear.

Gorielvy Guadalupe Cortés Castillo, es una jugadora de fútbol americano, pertenece al equipo femenil Fénix y ha formado parte de diversas selecciones en el país.

Su anhelo, es lograr que no se les haga diferencia a quienes eligen el deporte de las tacleadas.

Un deporte que ha generado una fuerte controversia por la rudeza de su naturaleza, sin embargo, han logrado crear ya diversas ligas a nivel nacional y en Ciudad Victoria, de reciente creación la Liga de Fútbol Americano de Tamaulipas (FADET).

“Yo pediría que no se nos menosprecie y nos vean como bichos raros por el simple hecho de ser mujeres con hombreras y casco, seguimos siendo delicadas al igual que los hombres tenemos la oportunidad de llegar incluso a selección nacional y porque no jugar un día un mundial”.

“Glo” como la llaman sus amigos desea enseñar a niñas y niños el deporte y generar el impulso que la disciplina necesita.

Su lema de vida es “nunca desistir y siempre apoyar, aceptar críticas para mejorar”.

Tiene once años de luchar contra los estereotipos creados para la mujer y ha logrado pertenecer a cuatro selecciones de equipadas.

Las historias de las mujeres que se esfuerzan en transformar la vida de otras mujeres y de la sociedad en general con sus propias vidas hoy construyen las oportunidades para las del futuro.

Son mujeres que con valentía se convierten en factores de cambio, en mujeres que inspiran.

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