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S.O.S

Por: , 08 de febrero de 2018

Una bandera es un símbolo, siempre el valor de una bandera es el que le otorgan las personas e instituciones que la respetan, la representan y le dan sentido de identidad. Una bandera izada boca abajo es una llamada de protesta, de invasión o conquista, pero principalmente es un llamado de auxilio.

El Ascenso MX vive momentos de temor, miedo, de una probable eliminación del ascenso al máximo circuito, esto sorprende, pero ya se había anunciado, desde el año pasado en el Régimen de Transferencias celebrado en Cancún se dijo que solo 6 equipos de la división de “plata” tendrían el derecho de ascender, nadie se defendió.

En su momento se acordó un premio económico de 120 millones de pesos para el que obtuviera el boleto y no tuviera la capacidad en su estadio, instalaciones, fuerzas básicas, entre otras órdenes que pide el “famoso” cuaderno de cargos.

El poder económico de los equipos de Primera División es abismal en comparación con muchos equipos del Ascenso MX, hay nominas como la de Tigres que podrían pagar varios equipos, pero,  ¿esto se trata acerca de dinero?, la respuesta es muy sencilla… ¡Claro que sí!

El ejemplo es Alebrijes, actual campeón del Ascenso MX, sin embargo, de obtener el bicampeonato no podría llegar a la Liga MX, su estadio no da la capacidad, no tiene fuerzas básicas para cumplir con Sub-20, 17, 15, etc, aunque no dudo que estén trabajando en ello, no los tienen, además de las instalaciones adecuadas para Primera División.

Las plazas del Ascenso MX no son redituables en taquilla (no todas), se puede ver semana con semana en los resultados que da la liga, el espectáculo se ha encarecido y se le pueden atribuir a muchas cosas, cuestiones del país, de extranjeros, políticos, socioeconómicos, el que guste, todos cuentan. Por ejemplo, una entrada en el Marte R. Gómez en preferente no te compra una cerveza en el “Volcán” de Tigres o en el BBVB de Rayados.

¿Desaparece Correcaminos?

Probablemente sí, de hacerse oficial lo que ya suena, sería la culminación de una historia, actualmente Correcaminos no tiene la capacidad del Estadio, las instalaciones adecuadas, las Fuerzas Básicas en orden, en pocas palabras no cubre completamente, como desde hace muchos años, lo que se pide en Primera División.

De seguir el equipo confirmaría lo que por mucho tiempo se ha pensado, que Correcaminos es un vil negocio para distraer, para “maniobrar” dinero, para favorecer a quien lo maneja.

El Presidente Rafael Flores Alcocer asumió el control total del equipo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y el Gobierno del Estado, sus decisiones, buenas o malas según las vea, no han definido un rumbo, un proyecto, cabe destacar que el oficialmente si cobra un sueldo, a diferencia de sus últimos antecesores, y debe cobrar bien ya que no es cualquier puesto, es mejor que una dirección y probablemente igual de poderoso que una Secretaría, y ahí nadie audita.

Si la renuncia de Javier San Román pone focos rojos en la zona sur con la Jaiba Brava, porque no causa efectos en Correcaminos, es un proyecto seguro, que no vive de la taquilla, o la venta de playeras, al contrario, vive de lo que se le otorga en las partidas presupuestales.

Qué triste será ver desaparecido a un equipo como Correcaminos, todo por no levantar la voz a tiempo, ojalá alguien ponga en orden el rumor que se dijo en el Comité de Desarrollo Deportivo y aunque sus inversiones en el Ascenso MX sean menores hagan valer su dinero.

Que tengan un excelente fin de semana.

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